El proceso contra Julian Assange es arbitrario y carece de base absolutamente, aseguró hoy el exmagistrado de la Audiencia Nacional Española Baltasar Garzón al referirse a la defensa del fundador de Wikileaks, la cual liderará.
Su situación no es la mejor porque existe una clara intencionalidad política detrás de todo el asunto que le tiene en la posición actual, denunció el letrado, quien cobró fama internacional por promover una orden de arresto contra el exdictador chileno Augusto Pinochet.
Basado en el informe de la Comisión chilena de la verdad (1990-1991) y el caso Caravana de la Muerte instruido en el país suramericano por el juez Juan Guzmán, Garzón quiso procesar a Pinochet por la muerte y tortura de ciudadanos españoles durante la dictadura.
También ha reiterado el deseo de investigar al ex secretario de Estado estadounidense Henry Kissinger sobre la instauración de regímenes militares en Latinoamérica en la década de 1970 y su política de crímenes y desapariciones durante la Operación Cóndor.
Ahora en su condición de flamante defensor, expresó una grave preocupación acerca de lo que pueda suceder con Assange porque según opinó, se está derivando su situación para un uso político.
Afirmó que esa arbitrariedad tiene su origen en la gran labor del experto con Wikileaks a la hora de denunciar el abuso de corrupciones, según expresó.
Eso no puede ser la causa de un proceso que, a todas luces, y creo que lo podremos demostrar, es arbitrario y carece de base absolutamente, insistió enfático.
Respecto al proceso, subrayó como una dificultad que se extiende a distintos países y escenarios jurídicos y procesales.
Medios internacionales de prensa coinciden en la afirmación de que el jurista defenderá el tema concreto de los abusos de proceso y arbitrariedades del sistema financiero contra Assange.
Según esas fuentes, la iniciativa surgió tras una reunión del abogado español con el comunicador en la sede de la embajada de Ecuador en Londres, donde el australiano pidió asilo en la condición de perseguido político.
Durante la plática acerca de la necesidad de una nueva estrategia jurídica, Garzón expresó preocupación por la ausencia de garantías con las que se opera contra su defendido.
Al ampliar este miércoles sobre el tema durante una conferencia en los cursos de verano de la Universidad de Jaén, el reconocido jurista indicó que en la defensa tratará de demostrar la situación difícil de Assange y la intencionalidad política de sus perseguidores.
Opinó que en este proceso va no solo el futuro y la estabilidad física y psíquica del fundador de Wikileaks.
Creo que es de justicia que el señor Assange sea amparado en sus derechos como cualquier ciudadano, enfatizó.
Garzón subrayó que su defendido no es rebelde de ninguna jurisdicción porque respeta la acción de la justicia.
Desde 2010 Wikileaks comenzó a difundir en el ciberespacio documentos comprometedores de varios gobiernos, sobre todo cables secretos del Departamento de Estado norteamericano que pusieron al descubierto la política hegemónica y belicista de Washington.
Santiago de Chile 25 de julio 2012
Fuente Prensa Latina
Crónica Digital