Las llamas destruyeron un órgano construido hace cuatro siglos, vitrales y un famoso cuadro del pintor Hippolyte Flandrin, antes de ser controladas en dos horas por un centenar de bomberos.
La Fiscalía presentó en las últimas horas cargos por destrucción y daño por incendio contra el culpable confeso, acusación que pudiera generar una condena de 10 años de cárcel y una multa de 150 mil euros.
El sospechoso fue detenido en la tarde de ayer y admitió durante el interrogatorio haber iniciado el fuego en tres lugares diferentes, lo que desde un principio llevó a las autoridades a asumir la hipótesis del fuego intencional en la catedral de Nantes, clasificada edificio histórico, cuya construcción tardó más de cuatro siglos (1434-1891).
El incendio destruyó un gran órgano fabricado en 1620, sobreviviente a la Revolución Francesa, los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial y el voraz fuego de 1972 en el templo; vitrales con la imagen de la duquesa Ana de Bretaña, dos veces reina consorte de Francia, y la pintura de Flandrin Saint Clair curando a los ciegos.
De acuerdo con expertos, la recuperación total de la catedral de San Pedro y San Pablo pudiera tardar tres años, mientras el ministro de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, adelantó que el Estado asumirá su costo.
París, 26 de julio 2020
Crónica Digital/PL