En junio de 1959, cuando nace Prensa Latina, la manipulación y los silencios de los medios informativos hegemónicos ya eran una realidad. Hoy, el 85% de los medios de comunicación en el mundo pertenecen a cinco grandes cadenas en manos de EE.UU y sus aliados europeos. Su objetivo principal es diseñar, influenciar y construir matrices de opinión pública para justificar sus feroces acciones en contra de la cultura y soberanía de los países opuestos a su sistema mundo.
Atilio Borón, el politólogo argentino, sostiene que existe una organización denominada “Grupo de Editores de Miami”. Su propuesta implica una sola fuente informativa para el continente americano. Bajo ese diseño estratégico, cualquier gobierno progresista puede ser condenado.
En Chile, si tomamos en cuenta la investigación de Adolfo Breull del año 2015 para CNTV, la concentración de los medios de comunicación es escandalosa. El duopolio El Mercurio-La Tercera concentran el 80% de los lectores y el 84% de la publicidad. La relación de La Banca y los medios televisivos Luksic (canal 13); Heller Solari (Mega); la trasnacional Time Warner (Chilevisión) nos habla de una construcción uniformada de la realidad. En las radios se llega a un 78% de concentración, siendo relevantes el grupo español Prisa, además de la influencia de Saieh y Luksic, con sus respectivos consorcios.
Los porfiados hechos nos indican que resulta imprescindible contar con medios de prensa que defiendan el derecho a informar, para que las personas puedan edificar un criterio propio y no ser sujeto de operaciones que distorsionan la realidad, con el fin de defender intereses empresariales a cualquier costo -o de potencias- que pretenden ordenar el orbe a su imagen y semejanza: ello es un peligro latente.
El Colegio de Periodistas denunciaba ayer la restricción de permisos de circulación que afectarían a medios alternativos, independientes y comunicadores sociales, extendiendo aún más el cerco informativo ya existente. No se pueden olvidar los resquicios legales a los que recurrió el fallecido Agustín Edwards, cuando pretendió reclamar derechos sobre el nombre de nuestro medio.
De ahí entonces que los 61 años de la Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina, sean una buena noticia para el debate de las ideas, por su visión latinoamericana, por su propuesta contrahegemónica. Su perspectiva fue recogida en su momento por plumas de la talla de Rodolfo Walsh o Gabriel García Márquez, entre muchos.
Pablo Neruda dirá a propósito de su puesta en marcha en 1959: «Monopolizar cobre es malo. Monopolizar petróleo, café, barcos, trigo, peor. Monopolizar noticias es crimen. Ya hemos sufrido bastante. Nos han informado a la fuerza de la manera de vivir norteamericana, chicles, divorcios, cohetes que no suben, embajadoras frívolas que aun odian a Lincoln. Queremos noticias del mundo entero sobre todo de nuestros hermanos países de América india y latina. Ustedes son la primera ventana que dejará entrar aire. ¡Respiremos!» .
Los integrantes de Crónica Digital festejamos junto a Prensa Latina este cumpleaños y nos unimos al abrazo fraternal y solidario que muchos en distintas partes del orbe les han extendido.
Desde Santiago de Chile, bajo cuarentena.
Marcel Garcés, periodista. Director Crónica Digital
Omar Cid, escritor. Subdirector Crónica Digital
Iván Gutiérrez, periodista. Representante Legal
Miguel Alvarado, periodista. Editor de Cultura
Florencia Lagos, analista internacional. Corresponsal en La Habana
Juan Andrés Lagos, periodista. Consejo Editorial
Víctor Osorio, periodista. Consejo Editorial
Manuel Riesco, economista. Consejo Editorial
Alfredo Lavergne, escritor. Consejo Editorial
Miguel Ángel González. Columnista