El senador Alejandro Navarro aseguró que es absolutamente legal que un parlamentario pueda apoyar a los trabajadores, tal como lo estableció el Tribunal Constitucional el año 2008 en un libelo acusatorio en su contra.
Como “antidemocráticas y sin sustento jurídico” calificó el senador de partido País Alejandro Navarro la amenaza realizada por Hernán von Mühlenbrock de la Sofofa y Ricardo Mewes de la Cámara Nacional de Comercio, de presentar una acusación constitucional en contra de los parlamentarios que han apoyado la huelga de Homecenter Sodimac por atentar contra el artículo 60 la Constitución de 1980.
En este sentido Navarro aseguró que “apoyar a los trabajadores y representar sus intereses es absolutamente legal”, recordando que “el año 2007 los diputados Alberto Cardemil, Cristian Monckeberg, Alfonso Vargas, Pablo Galilea, René Manuel García, Rosauro Martínez, Darío Paya, María Angélica Cristi, Jorge Ulloa, Enrique Estay, Ignacio Urrutia y Sergio Bobadilla, presentaron una acusación constitucional en mi contra, bajo los mismos argumentos que hoy esgrimen los empresarios, por haber participado en la marcha de la Central Unitaria de Trabajadores el día 29 de agosto de 2007”.
Las causales de inhabilidad que se le imputaron a Navarro en esa oportunidad fueron las mismas que hoy aluden los líderes de los empresarios, de acuerdo al artículo 60 de la Constitución: “ejercer cualquier influencia ante las autoridades administrativas… en favor o representación… de los trabajadores en negociaciones o conflictos laborales, sean del sector público o privado, o que intervengan en ellos ante cualquiera de las partes; y de palabra o por escrito incitar a la alteración del orden público”.
Es así como tras más de un año después de presentado el requerimiento, el Tribunal Constitucional resolvió la solicitud de inhabilidad del senador Alejandro Navarro dándole el favor al parlamentario por 10 votos contra 0.
“Luego de un extenso líbelo, y de una implacable defensa del abogado Hernán Bosselin, el Tribunal Constitucional falló a mi favor por 10 votos contra 0, estableciendo de forma categórica que los parlamentarios tenemos 3 funciones: legislar, fiscalizar y representar los intereses de nuestros electores, y en esta última cabe que los parlamentarios puedan ir a una huelga a recoger las demandas para luego representarlas parlamentando”.
Navarro añadió que “Von Mülenbrock está perdiendo tiempo y dinero con sus abogados constitucionalistas. Al parecer sus abogados no han leído el fallo del Tribunal Constitucional que indica que estas causales solo pueden ser invocadas cuando existe abuso de posición para favorecer ilícitamente a una de las partes del conflicto laboral, cuestión que en ningún caso ocurre cuando un parlamentario manifiesta su apoyo a los trabajadores de forma de visibilizar sus demandas”.
Navarro dijo que “los dueños de Chile estaban acostumbrados a parlamentarios dóciles, que fueran sus lacayos, serviles, y están inquietos ante la visibilización que adquiere una huelga legal cuando legítimamente los parlamentarios la apoyamos”.
Agregó que “al parecer los líderes de los empresarios todavía creen que el mandato de la soberanía popular se puede interrumpir como se interrumpió el 11 de septiembre de 1973 en el Palacio de La Moneda”.
En esta misma línea indicó que “si bien, la Constitución del 80, tal como fue concebida por la Junta de Gobierno, perseguía constituir un marco regulatorio que trabara la política democrática, estableciendo una serie de disposiciones que pretendían darle a la política un ámbito restringido de acción dentro de las funciones sociales y estatales, este fallo sentó una jurisprudencia histórica irrevocable, un principio intransable, de que si se puede luchar en defensa de los trabajadores”.
Finalmente Navarro señaló que “no nos dejaremos amedrentar por quienes quieren coartar la libertad democrática, y por cierto, aún está la tarea pendiente de hacer una constitución que interprete a todos los chilenos, discutida por todos los ciudadanos y que permita siempre que los hombres y mujeres electos por votación popular puedan defender los intereses de quienes los eligen, no merece ser senador o diputado quien no puede luchar en defensa de quienes lo han elegido”.
Santiago de Chile, 23 de noviembre 2016
Crónica Digital