El Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) lamentó hoy “profundamente las homofóbicas expresiones contra nuestro histórico dirigente, Rolando Jiménez” luego de conocerse el accidente cerebro vascular que lo aqueja.
En la sección de comentarios de los sitios electrónicos que cubrieron el hecho “hemos visto con mucha tristeza e impotencia como se hacen afirmaciones homofóbicas descarnadas, burdas y groseras. Llamamos la atención sobre estos hechos, pues explicitan hasta donde llega la homofobia en nuestro país, se trata de un odio que no mide ningún tipo de consecuencias, que no tiene límites y que daña la dignidad de personas sólo por su orientación sexual. No perdamos de vista esta situación”, indicó el presidente del Movilh, Ramón Gómez.
El activista añadió que en redes sociales “Jiménez ha sido tratado de “anormal”, “podrido”, “desgraciado”, “traidor de Dios”, “pedófilo” y “cochino” y hasta se ha dicho que la enfermedad que lo afecta está bien merecida por su orientación sexual, lo cual es infame”.
El organismo precisó que por, otro lado, “vemos al fanático sujeto Javier Soto diciendo que el accidente padecido por Jiménez es el “juicio de Dios”, y por otro apreciamos que un sitio católico, llamado “La Verdad Ahora”, considera al episodio como un “castigo divino”, siendo amplias ofensas difundidas por variados medios, que no hacen una reflexión crítica sobre estas atrocidades y/o no consideran la voz de quienes son directamente ofendidos”.
Gómez precisó que “denunciar y repudiar este tipo de atropellos no es sólo responsabilidad de una organización de la diversidad sexual como la nuestra. Es también responsabilidad de la sociedad en general, así como de los medios de comunicación y en especial del periodismo, cuya ética profesional es, o debiese, ser abiertamente opositora a la violencia y al desprecio a la diversidad social, y no sólo una mera correa transmisora de estos hechos”.
El fanático Javier Soto
En relación al sujeto Javier Soto, el Movilh añadió que “hemos visto con mucho asombro como, sin cuestionamiento o verificación alguna, ciertos sectores le han dado el título de “pastor”, han contribuido a difundir su canal de Youtube, que es a todas luces un peligro público (en especial para niños y niñas) y no han advertido o dado relevancia al hecho de que más que la religión, lo que mueve y alimenta a este hombre es la visibilidad pública de sus hechos, en especial a través de los medios que él mismo crea. Así, no sólo alcanza masividad su figura y sus discursos de odio, sino también los medios por él producidos”.
El Movilh precisó que “durante mucho tiempo nuestra organización hizo oídos sordos a este sujeto. De hecho, sólo nos enfrentamos a él cuando utilizó a niños para un video y jamás cuando atacó a nuestros activistas. Eso contribuyó a que su peligroso actuar fuese de bajo perfil. Sin embargo, ante la amplia visibilidad dada en las últimas semanas a sus acciones, que han ido de la mano de un incremento en su violencia, hemos decidido reaccionar, pues es nuestra obligación dar una visión distinta, crítica de sus acciones”.
“Nuestra reacción denuncia sus abusos a través de nuestros propios canales (por ejemplo youtube), dando una visión crítica de su actuar. Nuestra reacción es así un llamado a la reflexión, a comprender que cada difusión pública que se hace en forma neutral del actuar de Soto, o de otros fanáticos, tiene efectos negativos en la calidad de vida de ciertas personas, cuya voz, pese a llamar al respeto a la diversidad, no tiene la misma cobertura para defenderse, aún cuando es deber de todos resguardar la dignidad de cada ser humano”, apuntó Gómez.
El presidente del Movilh puntualizó que “la historia mundial está plagada de sujetos cuyo discursos de odio fueron considerados una caricatura o una simple locura y, en tanto nula relevancia dada a sus efectos, fueron difundidos masivamente. La experiencia histórica también nos demostró, sin embargo, como la difusión masiva y acrítica de estos discursos de odio, llegó a ciertos sectores igualmente fundamentalistas y peligrosos que no tenían un referente público, pero que al encontrarlo, se identifican, organizan y movilizan para hacer de su discurso una práctica. Eso, no lo podemos permitir y es deber de todas y todos prevenirlo”
Santiago de Chile, 20 de diciembre 2014
Crónica Digital