El Representante para América del Sur del ACNUDH, Amerigo Incalcaterra, expresó preocupación a raíz de un video divulgado esta semana en Chile, que muestra una violenta golpiza por parte de oficiales de Gendarmería contra internos en un centro de detención en Rancagua. Las imágenes corresponderían a agosto de 2013.
Incalcaterra condenó fuertemente cualquier forma de tortura o malos tratos al interior de unidades penitenciarias. “Que una persona sea privada de su libertad por cometer un delito, no es justificación para que sus derechos humanos sean violados”, expresó el Representante. “Por el contrario, cuando una persona es privada de su libertad, el Estado además es responsable de su bienestar e integridad”, agregó. Además, el Representante recordó a Chile que al ratificar tratados internacionales en la materia, el país adhirió a la prohibición absoluta de la tortura.
El Representante pidió una investigación pronta, imparcial y efectiva sobre este caso, y que los responsables sean llevados ante la justicia. “Es preocupante que a un año de lo sucedido, las autoridades pertinentes no hayan avanzado en determinar las responsabilidades materiales e institucionales en estos hechos”, expresó.
En el mismo sentido, Incalcaterra saludó la iniciativa del gobierno de Chile de requerir la reapertura del sumario interno para investigar estos hechos, así como la preparación de un proyecto de ley para sancionar específicamente el delito de tortura. “Esta iniciativa debe enmarcarse en los compromisos y obligaciones internacionales que el país ha asumido”, señaló Incalcaterra.
“Chile debe encontrar estrategias para prevenir y erradicar la tortura de sus centros de detención. Para ello, es fundamental elaborar planes de formación para oficiales penitenciarios, y avanzar prontamente en el establecimiento de un mecanismo nacional de prevención, que a través de visitas periódicas contribuya a eliminar la tortura en sus centros de detención”, prosiguió.
Al respecto, Incalcaterra respaldó también el anuncio del Instituto Nacional de Derechos Humanos, de que presentará una querella por tortura y apremios ilegítimos en relación al caso.
A pesar de estar prohibida bajo toda circunstancia por el derecho internacional de los derechos humanos, la tortura sigue siendo una violación de derechos humanos recurrente. “La tortura continúa fuertemente arraigada en las prácticas institucionales de muchos centros de privación de la libertad en toda América del Sur. En tal sentido, los Estados deben trabajar de manera decidida para erradicarla”, finalizó Incalcaterra.
*Foto: Amerigo Incalcaterra, Representante Regional para América del Sur del ACNUDH.Créditos: Agencia EFE/Mario Ruiz
Santiago de Chile, 22 de agosto 2014
Crónica Digital / EFE